Un
branding efectivo está compuesto de dos partes: posicionamiento claramente
definido, que sea relevante, creíble y sostenible. Y una identidad impactante y
consistente que comunique ese posicionamiento. Se debe invertir el tiempo, la investigación y el análisis del consumidor significativo para
definir el posicionamiento de una marca. Es interesante que en este proceso
frecuentemente se hace poco énfasis en un criterio clave: la diferenciación.
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IDENTIDAD DE UNA MARCA
A la
identidad de una marca (por ejemplo, el nombre, el logo, el color, la personalidad) regularmente se le da una importancia
y soporte secundarios.
Esto
es un error. La identidad, dado el número de competidores y similitudes
funcionales entre ellas, puede ser la variable que lleve a una marca a
destacarse de la competencia.
Nombre
Logo
Un
logo bien diseñado debe cumplir con tres condiciones esenciales: debe ser
apropiado, estéticamente agradable y reflejar la credibilidad de esa compañía.
Apropiado:
que el emblema refleje la característica principal de la empresa o producto de
un modo sencillo.
Agradable:
que sea aceptable sin complicaciones visuales, pues el factor más importante
que se debe tener en cuenta al momento de diseñar es la percepción visual.
Credibilidad:
que las personas se identifiquen con el logo y que el sello de garantía de esa
empresa produzca la confianza de la gente en el producto.
Color
Los
colores tienen identidad y producen sensaciones y por tal motivo es importante
aprovechar la sicología del color en las empresas y causar sensaciones en los
visitantes o consumidores.
Personalidad
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